Ya he dejado claro que una gata esterilizada no puede tener
relaciones, no puede aparearse, porque esto solo tiene lugar cuando la
gata está en su momento de fertilidad, que no va a existir sin ovarios.
Pero sí existe una circunstancia en la que, aún esterilizada, la gata podría manifestar síntomas de celo,
es decir, maullidos insistentes y agudos, frotamientos contra todo tipo
de objetos o personas, exposición de los genitales, etc. Se trata del resto ovárico,
lo que quiere decir que ha quedado algún fragmento de tejido de los
ovarios en el cuerpo de la gata y que este ha sido capaz de desencadenar
la estimulación hormonal suficiente como para que la gata entre en
celo.
Si hemos operado a nuestra gata recientemente pero
observamos síntomas compatibles con el celo debemos acudir al
veterinario. Hay que intentar localizar el resto ovárico y extraerlo.
Este problema sucede en pocas ocasiones y, en estos casos, una gata esterilizada puede aparearse pero, evidentemente, sin útero, no quedará preñada.

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